domingo, 9 de junio de 2019

ÓRDAGO A LA GRANDE

Hola Mundo.

"Me hace ilusión ser alcalde, pero me hace más ilusión regenerar mi municipio y la región y por eso te apoyaré Mario para que seas alcalde de Murcia". Con esas palabras José Antonio Serrano ofreció a Mario Gómez la alcaldía de la capital de la región ante el asombro de sus compañeros de partido que creen que esa oferta del PSOE "lo cambia todo" y deben hablar con Madrid.

Ciudadanos aspiraba a ser nuevamente la muleta de José Ballesta dejándole gobernar en solitario. Y si finalmente entraban en gobierno, tenían previsto exigir a Ballesta alguna concejalía importante en función de lo que ofreciesen los socialistas de José Antonio Serrano.  Pero la oferta del PSOE a Ciudadanos no la puede igualar el PP. Ballesta nunca renunciará a la alcaldía para facilitar que López Miras sea presidente de la comunidad. Ballesta sacó 7.000 votos más que su jefe de filas en el municipio de Murcia y si no es primer edil, posiblemente lo deje. "Si no soy alcalde me tendré que conformar con ser catedrático" dijo recientemente a un amigo.


José Antonio Serrano, que no necesita de la política para vivir, se ha ofrecido a apoyar a Mario Gómez con sus nueve concejales para acabar con la red cllientelar del PP cuya zona cero sitúan los socialistas en el municipio de Murcia. Y con su "generosa" oferta personal que avala  la dirección regional del partido, aspira a que también se regenere la región de Murcia. Mario Gómez será alcalde si Diego Conesa es presidente. 


El PSOE empuja a Ciudadanos a un debate interno interesante y profundo. Aunque el PP sea su socio preferente, con qué argumentos podría Ciudadanos rechazar la alcaldía de la séptima ciudad de España en aras de la regeneración democrática que tanto han prometido en campaña electoral ¿No fue Cs y su secretario de organización, Fran Hervías quien amenazó con una moción de censura a Ballesta si no cesaban a Roque Ortiz tras desvelar el clientelismo del PP?  El propio Mario Gómez afirmó recientemente "es necesario romper los lazos del PP y de José Ballesta con las Administración local para sacar la corrupción del Ayuntamiento" tras el escándalo del presidente del PP de El Raal  grabado presionando al padre de un chico para que se empadronara en el pueblo a cambio de trabajo. El concejal naranja en absoluto lo consideró "un caso asilado" sino "la forma de hacer política de los populares".


"Que no se le olvide a la gente que trabaja en las concesionarias, que no se le olvide a la gente que le hemos conseguido un trabajo. Todo eso, que no se olvide", dijo Roque Ortíz, quien también señaló que: "muchos están donde están gracias a vosotros y gracias al PP. El que no se acuerda de las cosas es un marrano y puede ser que cuando vengan otros, que puede pasar, los pongan en la calle". Pues ahí tiene Ciudadanos la oferta de Serrano: "tienen mi voto para acabar con la red clientelar del PP".  Fin de la cita.


Se le escapó a Albert Rivera: "Habrá cambio en la región porque el PP no gobernará solo". Los socialistas acudieron a la reunión del viernes con Cs conscientes de que son el plan B por si VOX empuja mucho. Sospechaban que el bacalao está vendido, pero Cs lo terminó de confirmar al no sacar en la reunión del viernes la composición de la Mesa de la Asamblea Regional porque ya se la han repartido PP, CS y VOX. La Secretaría 1ª será para el partido de Abascal con la esperanza de que les baste para permitir un gobierno de coalición con la formación naranja sin molestar mucho. Como quien echa un hueso a la fiera para que se entretenga.  Eso es lo que PP ha pactado con VOX, pero para que eso sea así, Ciudadanos deberá abstenerse en la votación y no apoyar al candidato del PSOE. Ciudadanos que pregona no querer saber nada con los populistas de VOX, será colaborar necesario de esa elección por omisión.



El PSOE no quiere ser participe de la estrategia de blanqueamiento de la formación naranja que encabeza Miguel Garaulet repitiendo hasta la saciedad que nada está decidido, aunque a Rivera se le escapó lo contrario.  Diego Conesa no quiere que  sigan  jugando con la ilusión y la esperanza  de la gente que ha votado por el cambio y ha decidido echar un órdago a la grande para que los de Albert Rivera se posicionen claramente y dejen de marear la perdiz. "Regeneración y estabilidad política sin la ultraderecha marcando el paso de la política regional o cómplices de la corrupción del PP y de su red clientelar".  Un órdago  que el PP considera "una vergonzosa falta de respeto a la ciudad de Murcia" por parte del PSOE por usarla como moneda de cambio. Pues bienvenidos al sistema político español. Puede que en los municipios donde PP y VOX se han puesto de acuerdo para gobernar, véase Puerto Lumbreras, haya gente que también lo considere una falta de respeto al tratarse de un pacto con la ultraderecha.



Diego Conesa da por hecho que Podemos no se opondrá y brindará su apoyo al órdago socialista. Al fin y al cabo,  los de Podemos se han pasado la campaña electoral diciendo que hay que echar al PP de las instituciones públicas. Recientemente, el candidato de Podemos a la alcaldía de Murcia Ginés Ruiz se mostró dispuesto a sentarse a hablar con los naranjas para que no gobierne Ballesta.


El alhameño, que no es estúpido y no da un paso si no lo tiene asegurado, habría cometido un error ofreciendo la alcaldía a Cs sin tener seguro el visto bueno de la formación morada que no atraviesa su mejor momento político tras el batacazo electoral por el que ya debería haber dimitido el camarada Pablo Iglesias. Pero no, ahora resulta que según Iglesias los culpables del fracaso electoral son los líderes regionales de Podemos. Oscar Urralburu, que ha hecho una buena campaña electoral y es un líder político valorado incluso por sus adversarios en la región de Murcia, tiene que haber regresado "contento"  del Consejo Ciudadano Estatal de Podemos.  No descarten que más pronto que tarde veamos un MÁS MURCIA  como el de Errejón en Madrid.


El PSRM-PSOE  empuja a tanto a Podemos como a Ciudadanos al debate interno. Ambas formaciones deberán decidir si apuestan o no por la regeneración en la región de Murcia tras 24 años de gobierno popular tanto en la Comunidad como en el Ayuntamiento. Podemos no tiene dudas al respecto. Por tanto,  la pelota está en el tejado de la formación naranja que no deja de ser una franquicia  del partido de Albert Rivera cuyos deseos nadie osa cuestionar. De ahí los pucherazos en primarias. No quieren a Igeas como en Castilla y León sino a admiradores, esclavos, siervos dispuestos a no cuestionar al líder supremo. Es curioso, pero en Ciudadanos de la región de Murcia hay gente deseando que VOX haga descarrilar el acuerdo con el PP, pero no se atreven a verbalizarlo. 


"Puede que vayamos a la oposición, pero nadie podrá decir que no lo hemos intentado" subraya el candidato socialista a la presidencia que reconoce que programáticamente nada impide el acuerdo con la formación naranja, ni siquiera el impuesto de sucesiones.  Al fin y al cabo, hasta hace muy poco los naranjas eran socialdemócratas. El PSOE espera que Ciudadanos mueva ficha y, sobre todo, que hable claro.  Miguel Garaulet, al que la oferta del PSOE ha pillado con el pie cambiado, se ha limitado a decir que ellos no negocian ni con VOX ni con Podemos porque "no hablamos con populismos ni a derechas ni a izquierda". En realidad, espera instrucciones de Madrid. 


Astuta jugada del PSOE que, al menos, rompe con la apacible tranquilidad de los populares.  "No tengo prisa ni problema en jugar la segunda parte del partido" dijo Conesa y en eso está empeñado.