Hemos
llegado a tal grado de papanatismo y estupidez que hasta Lou
Reed
ha sido tildado de homófobo por su canción “Walk on the Wild
Side” (1972) que en su día supuso un triunfo de la liberación
sexual porque hablaba de transexuales, chaperos y felaciones. Lou
Reed,
que nunca ocultó que salía con Rachel, un travestí de origen
latino, y en 1989 dedicó su canción “Halloween parade” a los
terribles efectos del sida, ha sido acusado de homófobo desde la
University of Guelph, en Ontario (Canadá) porque en un acto de la
Asociación de Estudiantes alguien se sintió ofendido al considerar
que si se aceptaba que interactuar con personas trans equivalía a
“pasear por el lado salvaje” (como dice la canción) se estaba
deshumanizando al colectivo.