El diputado Emilio Ivars ha decidido renunciar al acta y en agosto dejará la Asamblea Regional. Podría haber agotado la legislatura sin apenas esfuerzo a cambio de un buen sueldo, pero ha decidido marcharse para volver en septiembre a su actividad docente como maestro de primaria. Una decisión que le honra con tanto advenedizo ocupando escaño y aprovechándose del erario público.