viernes, 28 de octubre de 2022

NEGOCIO REDONDO

 Hola Mundo

El mismo empresario que intentó convertir el Faro de Cabo de Palos en un hotel, ha pedido permiso a la Comunidad Autónoma para ocupar una zona del puerto de Cabo de Palos, en primerísima línea de costa, para construir un restaurante casi con playa privada.  En realidad, la firma que solicita la concesión durante 20 años no tiene intención de explotarla en el caso de que obtuviera la misma, ya que el objetivo es arrendar la propiedad

Un negocio redondo teniendo en cuenta que, según los criterios de valoración de las ofertas, la Comunidad Autónoma solo pide un alquiler de 1.771,40 €/año por el terreno del Puerto de Cabo de Palos, 147 euros al mes de alquiler por ocupar un espacio en primera línea de playa frente a las oficinas de la reserva marina.

¿Y con qué excusa? Pues según el consejero de Fomento, José Ramón Díez de Revenga, se trata de poner en valor una zona "muy degradada" porque, dice, está ocupada por vehículos y contenedores de basura. 12 ó 14 contenedores de basura ha contado el consejero. Como si no hubiese mil maneras de poner en valor esa zona que no sea facilitar el negocio a un viejo conocido del Partido Popular. ¿Y siendo zona portuaria de la CARM por qué han permitido su degradación? ¿Dejamos que se degrade y así justificamos a posteriori que es necesario ponerla en valor porque está degradada?


 

Salvando las distancias, Díez de Revenga recuerda mucho al consejero Francisco Marqués que en su día justificó la recalificación del paraje La Zerrichera porque, según dijo, era una zona sin ningún valor ambiental y degradada porque había lechugas plantadas. "Puede que haya algún aguilucho" dijo. 

En aquella ocasión, se trató de favorecer los negocios del empresario Trinitario Casanova que pretendía construir un complejo turístico con 4.000 viviendas, hoteles y campos de golf en una finca aguileña de la Sierra de Almenara con varias figuras de protección ambiental.  

Todavía resuenan las palabras de Ramón Luis Valcárcel en la Asamblea Regional allá por el año 2005: "Con los papeles en la mano, demuestro aquí y en Sebastopol que se cumple la Ley en el proceso de recalificación de la Zerrichera". Pues el TSJ de Murcia, no de Sebastopol, sentenció que no se cumplía la Ley. Pero antes de eso, el Gobierno regional no tuvo más remedio que echar el freno dada la oposición ecologista y social. Aquello provocó que el empresario Trinitario Casanova llamase abiertamente "cobarde" al entonces presidente Ramón Luis Valcárcel. Así se las gastan algunos "empresarios" en esta Región.

Un caso de corrupción urbanística que acabó con tres ex altos cargos de la Consejería de Medio Ambiente condenados tras diez largos años de investigación. 


La empresa promotora que pide la concesión para construir un restaurante en el puerto de Cabo de Palos es Inmobilari Business Development SLU de la que es administrador único Aurelio Solana Ayala.

Se trata del mismo empresario que el 20 de marzo de 2017 constituyó la empresa Faros del Levante SL, de alojamientos y casinos para, solo once días más tarde, registrar ante la Autoridad Portuaria (estaba al frente de la misma Antonio Sevilla) una petición para convertir el faro de Cabo de Palos en un hotel. Curiosamente, sólo dieciocho días antes de que el Grupo Parlamentario Popular, con Teodoro García Egea de diputado, el 18 de abril de 2017, registrase en el Congreso una proposición no de ley sobre uso turístico, residencial y/o científico del Faro de Cabo de Palos que se acabó aprobando el 28 de junio de ese año.

Es decir, que Aurelio Solana pidió el hotel del faro un mes antes de que la idea se debatiese en el Congreso a propuesta del PP. ¿Casualidades? ¿Información privilegiada? ¿Tráfico de influencias? Faros del Levante SL encargó su proyecto legal al bufete de abogados del exdiputado del PP, Andrés Ayala. Se da la circunstancia, además, de que Aurelio Solana Ayala es amigo del senador del PP Francisco Bernabé, que en 2013, le encargó la promoción en el extranjero del Festival del Cante de la Minas de La Unión a través de la sociedad limitada Las Minas World Wide Tour. El mundo, como ven, es un pañuelo y en la Región de Murcia mucho más.

La cuestión es que Aurelio Solana no pudo convertir el Faro de Cabo de Palos en un hotel-casino debido a la fuerte oposición vecinal y social y ahora quiere construir un restaurante en una zona portuaria de la Comunidad Autónoma a las puertas de una reserva marina de especial valor. Por supuesto, en primerísima línea de costa según el anuncio en el BORM de la Dirección General de Movilidad y Litoral de la Consejería de Fomento. Y pide la concesión durante 20 años para que luego le sea más fácil arrendar el espacio portuaria por el ques solo pagará un canon de 147 euros al mes a la Comunidad Autónoma. Por cuánto lo arrende él a un tercero es otra cosa. Seguro que será más.


Para la organización ecologista ANSE es una "barbaridad" que el Gobierno regional esté estudiando autorizar esa concesión para construir un restaurante en esa zona de elevada presión turística.

El director de la organización ecologista, Pedro García, ha explicado que "se hace en primera línea de playa, en una zona de Dominio Público Marítimo Terrestre cedida a la CARM cuando es de las pocas zonas que quedan desocupadas, por no hablar del impacto paisajístico. Creemos que en un entorno tan masificado como Cabo de Palos, un equipamiento así en ningún caso es aceptable si no va ligado a uso portuario o de  protección de la zona. Además está pegado a infraestructuras de la reserva marina y de la lonja de Cabo de Palos".

Desde el PSRM-PSOE denuncian que "el ansia depredadora del Gobierno de López Miras no conoce límites" y advierten de que emplearán todos los instrumentos legales a su alcance para impedir que el Ejecutivo murciano siga destrozando el litoral.

Desde la Consejería de Fomento insisten que no hay "ninguna afectación ni está en zona de protección ambiental". "El objetivo es recuperar una playa y una zona muy degradada" dicen.  Es más, el consejero Díez de Revenga ha llegado a decir literalmente "a nosotros nos se nos ocurre hacer nada en contra de la protección del medio ambiente ni que sea una invasión paisajística de uno de los lugares más bonitos que tenemos en la Región". Eso ha dicho el consejero con menos credibilidad del Ejecutivo murciano sin contar, claro, a Isabel Franco que aún tiene menos.

La cuestión es que ahora se abre un plazo de exposición pública de un mes para que todos los interesados en potenciar esa actividad económica en el puerto de Cabo de Palos puedan presentar ofertas. El negocio está servido.